La actividad física mejora el proceso de aprendizaje.

La neurociencia lo tiene claro, la actividad física mejora el proceso de aprendizaje en materias que, habitualmente, se enseñan de forma sedentaria.

Diferentes estudios muestran cómo se produce una mayor oxigenación cuando el cerebroestá en movimiento, eso si,"hay que adunarlo con trabajo intelectual que haga trabajar el cerebro y aproveche esta 'disponibilidad' biologica" afirma Juan José Pérez Soto, docente y autor del blog "EF Competencial".

Además de la salud y el aprendizaje cognitivo, la gestión de emociones es otro de los elementos que se benefician de esta buena relación, mejora la autoconfianza y la autoestima, reconociendo diferentes estados emocionales y logrando una mayor autogestión emocional.

Los descansos también son importantes a la hora del aprendizaje. Los expertos recomiendan descansos con una duración de 3, 5 o 10 minutos como máximo. Los descansos activos son periodos de actividad física que se realizan en las clases que implican cierto sedentarismo. Estos periodos permiten estimular diferentes sustancias químicas en el cerebro que provocan mayor elasticidad muscular y mejoran la memoria, activan la atención y la motivación y aumentan la masa cerebral.

Por ello, es importantes organizar el horario escolar de manera que permita intercalar las materias que exigen mayor concentración con aquellas que son mas dinámicas, intercalar el espacio de ejercicio físico y actividades guiadas de descanso activo.